Nunca he creído en eso de ser infiel. Me parece rastrero, falso y va totalmente en contra de todo lo que creo. Y seguramente sea eso lo que me haya vuelto ciega y estúpida en tantas ocasiones.
Toda mi vida he estado rodeada de infidelidades, cuernos y mentiras. Y nunca he caído en la trampa. Que sí, que puede que más de una vez haya querido llamar a mi ex al recordarlo estando con algún chico pero al instante se me ha ido la idea de la cabeza. Yo creo en el amor, en la amistad sincera entre dos personas, en la complicidad, la afinidad y toda esa mierda. Creo que si alguien te hace feliz no tienes porque buscar felicidad en otros. Y que si no te hace feliz mejor dejarlo e irte lejos, muy lejos, que no te vean. Y ya entonces estás con quien quieras estar. Pero sin engaños.
He conocido a chicos que le ponían los cuernos a sus novias, y pasan los años y siguen juntos. Me parece tan triste. Que vale, hay que ponerse en situación, puedo comprender que lo hagáis pero no puedo permitir que lo hagan conmigo. Prefiero que me dejen, aunque no haya razones para hacerlo, aunque no quiera que lo hagan. Que me dejen a que me mientan. Porque si me dejas hoy me dolerá un tiempo, si me engañas el dolor permanece.
Invito a todas aquellas personas que engañan a sus parejas a que las dejen, si las quieren algo, si son personas, si tienen corazón. No engañéis a quien os quiere. No seáis malas personas. No hagáis lo que no queréis que os hagan a vosotros.
-J.
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