¿Os habéis dado cuenta de la cantidad de cosas que perdemos por el miedo a perder?. No sé vosotros, pero yo voy por la vida con pose de mega segura, y de segura no tengo nada. Me cuestiono cien veces las cosas, no me arriesgo y me quedo sentada esperando que las cosas me caigan del cielo, y así me va. He estado mucho tiempo esperando que algo se accione, una señal, pero ahora me empiezo a dar cuenta que quizás la señal soy yo misma. Nos da miedo enamorarnos por si acaba cuando es que ni siquiera ha empezado. Y es que quizás puede que todo tenga un principio y un final. Puede que al final no sirva de nada luchar y puede que un día despertemos y al abrir los ojos el dolor ya no exista... La vida cambia y con ella todo.
Las cosas empiezan y acaban, o no, quién sabe. Puede que llegues a la cima y luego te caigas, o que no llegues nunca; pero mantenerse es lo difícil, hacer que dure. Porque puedes tenerlo todo y no tener nada... Lo mejor que puedes hacer es aprender a diferenciar lo que realmente importa, lo que te afecta más y lo que puede cambiar tu vida; focalizar tu atención en esas cosas y no perder el tiempo en pequeños detalles que al final te hacen más mal que bien.
A lo largo de la vida las victorias y las derrotas van y vienen. Solo quién te quiere permanecerá a tu lado.
-J.
No hay comentarios:
Publicar un comentario